viernes, 15 de febrero de 2008

Expreso Gualeguachú

- ¡Me dijeron que iba a poder desfilar como pasista!
Le brillaban los ojos de emoción, tantos años esperando, practicando los pasos frente al espejo, sosteniendo una canasta en la cabeza para semejar una corona.

Borda una a una las lentejuelas, las cose en una diminuta tanga.

- Te podrás imaginas que no voy a ponerme una de esas bombachas usadas, yo que sé que peste pueden tener las minas.

Su compañero de viaje, sonríe.

- Me hice las manos, porque – dirás- nadie me las va a mirar, pero hay que estar prolija.

Se ríen ambos y se toman de la mano.

El nene del asiento de atrás le pregunta a su mamá: ¿Por qué el señor pelado tiene las uñas pintadas?