domingo, 25 de diciembre de 2011

Cementerio de Flores

El 132 va al cementerio de flores. Al atardecer, rosas y magnolias agonizan frente a la mirada impávida de cipreses altivos.  La mañana es el turno de las margaritas y las fresias. Las noches son para las camelias que exhalan su último aliento apenas bajan del mencionado transporte público.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Taxi Voy.

El 57 explota de calor.
Pero el doctor paga bien y estamos a fin de mes. Y entonces me pongo la remera blanca, esa como la que tiene Ricky Martin, el jean tiro bajo y el cinturón de hebilla ancha.
El 57 explota de calor, y se atasca en la colectora por ahí por Garín. Y al doctor que no le gusta que llegue transpirado.
El doctor que se va y yo que necesito la guita, y llego tarde, y que lo llamo al celular y le explico.
Y que me dice que quiere verme, que si me puse los boxer blancos que parece que se me pintan en la cola ( beso la medallita, Dios que no se vaya el viejo).
Y que me dice que me baje, que me tome un taxi.
Voy.

lunes, 14 de noviembre de 2011

El túnel del tiempo



El túnel del tiempo queda acá nomás, debajo de la tierra, debajo de la 9 de julio.
Los señores se sientan en sillones altos y se hacen lustrar los zapatos, se vende pomada Arola para fino calzado de cuero, rezagos militares y posters del tiempo.
Mientras, sentada en un escalón ella llora, y él le jura que ésta va a ser la última vez.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Bien, damas y caballeros


-Bien, damas y caballeros, muy buenas tardes.

-Me permito distraer dos minutos de su amable atención, en este medio para ofrecer directamente de fábrica y sin intermediarios esta increíble oferta:

-Se trata ni más ni menos de un producto totalmente hecho a mano con finas terminaciones en materiales naturales y con un diseño absolutamente exclusivo para cada uno de ustedes, se trata señores, de la expendedora de destinos.

-Si, tal como ustedes pudieron escuchar, los más diversos destinos: aciagos, gratos, imprevisibles, imprescindibles para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero.

-Sin ir más lejos, usted señora, usted señor, puede elegir un destino a su medida, justo aquel que le llevaría a evitar las mas amargas consecuencias.

-Pongamos por ejemplo, que tiene la necesidad imperiosa de no regresar jamás a su  trabajo, el que considera un verdadero antro de rutina. Simplemente pulsando la botonera, este medio de transporte lo llevará a Villa Riachuelo donde conocerá a una banda de delincuentes que lo contratarán como campana de sus robos, dando a su vida un nuevo destino y evitando el engorroso trámite de la renuncia, el telegrama en correo argentino y las explicaciones a parientes y amigos.

-O tal vez, su amor se debate entre dos mujeres o mas, pulsando la botonera otra vez, puede ocurrir que un rayo la parta a una, otra se enamore perdidamente del portero del edificio y la tercera quede rendida a sus pies – en este caso, usted deberá aceptar a esa tercera hasta que, nuevamente se vea en un brete similar. Sin que usted pase horas insomne tratando de optar entre quienes ama.

-Lo interesante de esta expendedora de destinos es que pueden cambiarse cuantas veces se lo desee. Y es ahí donde usted, señora, usted señor, tiene la posibilidad de tomar la decisión.

-Paso a entregar algunos destinos, pueden verlos, revisarlos, sin compromiso de compra.

-Si alguien desea adquirir  este maravilloso invento no tiene más que solicitármelo, indicando su destino al chofer tal como reza en el display de la expendedora.

-Todo eso al irrisorio precio de 1 pesito nada más en la capital y un poco más para el Gran Buenos Aires por los gastos de envío.

 - El joven de anteojos quiere uno, ya voy.

 - El  señor de barba, sí,  como no...

- ¿Para qué otra persona más?...


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Absurdos urbanos

El absurdo muchas veces, tiene que ver con la belleza. Como las flores blancas y lilas de los jacarandás que crecen debajo de la autopista. Como esa mujer que conversa con el chofer, tan llena de vida y tan cansada. Absurdos que llevan a pensar la vida como una herida. Absurdos de los que llevamos siempre en la cartera un libro de Kafka, una tarjeta de crédito y la esperanza de que lo imprevisible nos sorprenda en el recorrido del 134.

martes, 1 de noviembre de 2011

La casa de Bernarda

"-¡Mal dolor de clavo le pinche los ojos!"

Y Federico suelta una carcajada, aferrando su copa de manzanilla.
- ¡Cómo se te ocurren esas cosas!
Sus amigos se ríen con él.
Maldita vieja homofóbica, quedará eternamente oscura y amargada. Ella, sus hijas y la Poncia.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Ultimo bondi a finisterre

En San Juan y Combate de los Pozos la fila del 12 se hace larga. Es casi medianoche. Todos son laburantes. El pelo mojado, las zapatillas limpias, el bolsito y los auriculares. Y, aunque es tarde y estuvieron en la fábrica hasta hace un rato, les quedan ganas de joder, de gritarse bromas. Cuando llegan a Constitución, miran la hora. Se les escapa el último tren de la noche. Corren en masa y se los traga la entrada a los andenes.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Física Cuántica

Einstein vive en Boedo. Sube con un changuito en el 133 y la boletera no le toma las monedas. Intenta exponer la Teoría de la Relatividad. El chofer, incommovible, lo hace bajar en la parada siguiente.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Iluminada y eterna


Recién sale de la peluquería. Sube radiante al 134.
"Como rayos de sol", así le quedaron las mechitas rubias sobre el cabello renegrido y lacio.
"Mejor que estoy redondita" y se calza los chupines antes de sentarse. Los labios gruesos. La camperita negra de ciré.
Las manos llenas de anillos.
"Me sacan la ficha por las manos". Si no fuera por esas manos rudas, como las de su padre, cosechero de algodón, casi nadie se atrevería a dudar de Shirly. Y Diego, el nombre del documento, sería sólo un error administrativo del empleado del registro civil de Charata.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Yo tuve la mejor



Lleva en la mano una sola flor. Blanca. La huele y sonríe. El es tan joven.
Le tira un beso.
El 12 arranca veloz y apenas deja de divisarlo. Deja la rosa en el asiento. Y se baja Córdoba, donde la espera su otro admirador.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Joyce baja en Pompeya


"- Voy a llevar un libro, el Ulises de Joyce, en la mano."
Además lleva un ramo de jazmines.
Todavía conserva el aspecto de un hippie. El pelo largo, ya gris, y los lentes de metal, casi como los de Charly García.
Se lo ve expectante, mira por la ventana.
A pesar de que en el puente Gerli se desocuparon varios asientos, no se sienta.
Apurado, se baja en Pompeya y corre al bar de Roca y Saenz donde lo espera – o eso cree- Negra, su cita a ciegas. Esa chica con la que chatea hasta tarde y que le dijo que estudia letras, y quiere irse a vivir al sur.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Del extraño caso del chofer que leia el pensamiento


Era tarde. Salian apurados, casi que corrían. En la esquina, esperándolos, como si supiera de su demora, el interno 24 de la línea 107, no avanzaba a pesar del semáforo en verde. Los esperaba.
Subieron agradecidos y riendo, como siempre. El chofer, sonreía mientras los miraba por el espejo.
Cuando enfiló para Mataderos, uno de ellos se agachó - es tan alto Luiso- para ver por donde andaban. Azorado, escucha:
- Francisco de Balboa, es la que sigue.
Todavía no comprenden como lo sabía.
Pensaron en buscarlo nuevamente, para preguntarle cosas interesantes acerca de su porvenir - como por ejemplo, los números del loto, o la aparición del amor en sus vidas-.
Ahora comprenden que el letrero "Indique su destino" , que se muestra para sacar boleto, no es para los pasajeros.

martes, 13 de septiembre de 2011

Freak (interno 39)


Lo mejor del 12 es que conocés gente.
Rodolfo, pasado de alcohol que regula la bajada por la puerta del medio, y habla con Naná con demasiado halopidol pero atenta.
En el centro, está Sombra, el adolescente dark de Barracas, con su tapado laguísmo y un dedo de plata, charlando con Gladys que le cuenta que lee la biblia arriba de sus dos enormes tetas que asoman desde una remera con puntilla dorada.
Juan José se puso chambergo de fieltro y pañuelo rojo, el saco no le cierra y mira atónito como ese pendejo raro se chamuya a la de los pechos grandes.
El resto somos los freaks de siempre, nómades urbanos que oteamos por el hombro por un asiento vacío, mientras el chofer, nos pide que demos un pasito mas, que al fondo que hay lugar.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Putos Patoteros


Los dos jóvenes cool, salían del recital:
- Loco, no se puede ir a ver mas a Babasónicos, está lleno de putos.

Los putos, sólo se miraron. Y, eran como quince. Decidieron seguir a los chicos, sólo seguirlos de cerca.

Los dos jóvenes cool, tan viriles, tan machitos, empezaron a caminar cada vez más rápido. Se perdieron justo cuando Carlos Calvo se cruza con Paseo Colón.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Te releo


En el silencio de la madrugada te pienso y te releo.
Puedo entonces, saber, a través de la lectura de tu pelo, que tus ojos tienen ese color-a veces azul cielo-y que tu boca, rojo púrpura mezcla con la lectura de tu pequeña nariz, la mujer de mi ensueño.
¡Ojo! porque no me olvido de leerte también las orejas o la pera que se adelanta siempre para frenar mi ímpetu, pero se raspa entera.
Puedo leer también tus suaves manos, puedo leer que pasaron incólumes por el fregadero y la cocina.
Puedo leer tus pies, que tan pequeños han caminado tanto.
Y vuelvo a releerte porque no puedo dejar de hacerlo y leer tus caderas, que revestidas de una hermosa piel gruesa, aguantan las caricias.
Tu espalda es de lectura complicada porque tus hombros rivalizan, el ancho andar de tus caderas.
Releo entonces el contraste que se produce entre la suavidad de la piel de tus manos y la dulzura áspera de tus muslos.
Releo el mohín de tu boca cuando quiere acentuar que no le importa.Tu entrecejo fruncido ante la duda de saber si me quieres

Roberto Barrientos ( 1940-2010)

domingo, 4 de septiembre de 2011

Fauna cadavérica


La noche está en pañales y ella lo agarra y no lo suelta ( ella es mayor, el es normal).
Otra mujer exhibe impúdica sus muslos, gordos, rosados.
Dos hombres opulentos, canosos, orondean a dos mujercitas del adiós que se contonean frente a ellos, mientras piden mas Baron B y mousse de chocolate.
En el escenario el cantante les dice que van a hamacarse baby.
El calor aprieta, y el mozo, sólo desea que todo esto termine, para fumarse un porro en la terraza, acariciar al perro. Y dormir.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Yendo la cama al living


"No hay señales de que algo viva en mí"
( Charly García)
("Yendo de la cama al living").
Yendo de la cama al baño. Del lavatorio saca agua. A veces llega la cocina y come algo por pedido de otros. Es tan obediente.
Luchar otra vez mas. El tema es cuando ya no hay mas ganas. Cuando la alegría eufórica es un recurso para no tirarse otra vez en la cama.
Yendo a la habitación de Bukowski, sólo que sin sexo, sin alcohol y con clonazepam. ( "sientes el desierto")
Se cansó.
("Y no tengo ni un poquito de amor para dar")

domingo, 28 de agosto de 2011

Belleza americana


Para los pueblos andinos, la belleza es capaz de "seducir demasiado", hasta el punto de perder la conciencia o el alma.
Será por eso, que Griselda camina mirando a suelo. Sobre todo, cuando pasa cerca de lo de Juan, el mas hermoso, el que tiene los ojos grises. Ese que una vez le dijo que estaba muy linda. Y no volvió a hablarle, nunca más.

jueves, 25 de agosto de 2011

Crónicas del 102

Skinera
Cómo carajo Yeni, que hace tanto frío. Cómo es que las bucaneras y mirá que son altas no me cubren y la camperita mi Yeni, que no me abriga nada. Cómo que nadie para, cómo que es fin de mes y me congelo en esta esquina y aunque sea un ratito para sacarme el frío y cómo que ya mañana le tengo que mandar la remesa pa Lima y no hice un mango.

La distinción
Esa cara con mocos, y el buzo que menosmaltienecapucha y las zapatillas sin medias y qué suerte los panchos. Desde donde los miran los antroposociólogos para entender que a pesar de la miseria prefieren comer con servilleta.

OSDE
En el umbral de la Obra Social De Ejecutivos, pusieron los cartones, los colchones pringosos y tapados hasta la coronilla, duermen a la intemperie, mientras Interturis anuncia las ofertas a la Viena Imperial.

martes, 23 de agosto de 2011

Lady Gaga

Hoy se vistió distinta. La esperaba él en Humahuaca. Sube en el expreso, en medio de la nada. Camina en el pasillo lleno de tierra, pisando firme con las botas blancas dentro del jean. Se puso los anteojos espejados, de marco blanco también. Sonrió cuando un señor de barba susurró por lo bajo: " Es la lady Gaga andina"

lunes, 8 de agosto de 2011

133


En el 133 viaja un hombre. Es de madrugada. Es invierno. El hombre siente calor, mucho calor. El calor sube desde la entrepierna hasta la boca.

Ese hombre viaja solo. Cruza la enorme ciudad desierta. Una mujer lo espera. Las bocas se conectan y ya no hay lugar para palabras.

viernes, 22 de julio de 2011

Sin Testigos


El nudo en la garganta al leer que Los Nadies valen menos que la bala que los mata.

Los ojos empapados al ver un cuadro de Goya.

La sonrisa incontrolable al escuchar a Lennon invitando a una gira mágica y misteriosa.

Tal vez ese sea el sentido de la vida, de la mía al menos.

domingo, 15 de mayo de 2011

FE DE ERRATAS

“En Pacheco chocó un tren que venía de Tucumán serían 200 las victimas”

Crónica 1/1/1970

No teníamos un peso, pero habíamos decidido ir igual a San Pedro. El camping era barato. Iba toda la gente de “El círculo”. La gente del Hogar Obrero. Gente de izquierda, de esa que pensaba que el Hombre Nuevo era posible, y que la Revolución estaba a pasitos nomás. Todos fueron con los pibes. Chicos jugando. Padres jugando.

Mamá se había sincerado con Tere y le había dicho que estaban muy jugados con la guita. Tere la alentó a que devolviera los pasajes de tren, que se volvían todos en el auto, que se achicaban un poco y entraban en el Fiat Rural. Cinco nenes. Cuatro adultos. Papá enseguida agarró viaje y fue mamá, como siempre, quien se corrió a la estación y volvió con la plata.

Veníamos cantando por la ruta. La voz de Pocho -gravísima -contrastaba con el timbre operístico de Tere. A los más chicos nos resultaba fascinante saber que los grandes podían divertirse así. “El gallo pinto se durmió y esta mañana no cantó”.

Miramos por las ventanillas el tren detenido. Papá dijo: saluden al tren.

Menos mal, que en el libro contable del destino, pudieron salvar el error a tiempo.

sábado, 9 de abril de 2011

Roberto en el cielo con diamantes

Yo lo ví. Yo lo soñé. Es el asesor del jefe. Tiene un despacho en el cielo. Como lo tenía Evita. Desde allí escucha tus problemas.
(Alguien te llama y le respondes muy lentamente). Un hombre con ojos de asombro. Que te dice que las cosas no se pueden hacer de un día para el otro.