domingo, 15 de mayo de 2011

FE DE ERRATAS

“En Pacheco chocó un tren que venía de Tucumán serían 200 las victimas”

Crónica 1/1/1970

No teníamos un peso, pero habíamos decidido ir igual a San Pedro. El camping era barato. Iba toda la gente de “El círculo”. La gente del Hogar Obrero. Gente de izquierda, de esa que pensaba que el Hombre Nuevo era posible, y que la Revolución estaba a pasitos nomás. Todos fueron con los pibes. Chicos jugando. Padres jugando.

Mamá se había sincerado con Tere y le había dicho que estaban muy jugados con la guita. Tere la alentó a que devolviera los pasajes de tren, que se volvían todos en el auto, que se achicaban un poco y entraban en el Fiat Rural. Cinco nenes. Cuatro adultos. Papá enseguida agarró viaje y fue mamá, como siempre, quien se corrió a la estación y volvió con la plata.

Veníamos cantando por la ruta. La voz de Pocho -gravísima -contrastaba con el timbre operístico de Tere. A los más chicos nos resultaba fascinante saber que los grandes podían divertirse así. “El gallo pinto se durmió y esta mañana no cantó”.

Miramos por las ventanillas el tren detenido. Papá dijo: saluden al tren.

Menos mal, que en el libro contable del destino, pudieron salvar el error a tiempo.