domingo, 12 de febrero de 2012

Pasar, y dejar pasar.

En un rincón oculto del Barrio de Barracas, las cosas no pasan. Se dejan.
Es extraño como suena, lo sé. Pero en ese lugar exacto, no hay abandono ni explicaciones.
Pasan allí las modas, pasan los autos, pasan las personas por la vida de otra y no hay mas que un desfile.
Muchos sostienen que eso ocurre en las coordenadas en las que las comparsas del barrio se muestran durante unos días y después se deshacen en el aire hasta el año próximo.
Justamente de eso trabajan los pasistas que se preparan para dejar su huella en otros. Otros que ya no serán los mismos después de ser maravillados por sus colores, brillos y rítmicos embrujos.
Dejarse pasar por la sorpresa, y luego sonreir, mirando los lujosos tacos de lentejuelas de Don Juan que esta vez,  se sacó el delantal de carnicero para ser la Tigresa del Sur.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Solo cuatro dias locos para mostrarnos como nos gustaria ser los 365 dias del año asi ,brillantes exhuberantes ,cuatro dias de felicidad y excitacion al calor de las luces,las miradas atrevidas de algunos hombres con deseos ocultos,la sonrisa complice de algunas mujeres que envidian nuestro lugar de privilegio ,y si, somos por cuatro dias Reinas del carnaval ,Reinas de belleza..!!

Jorgelina