lunes, 14 de mayo de 2012

Acerca de los desengaños amorosos

Todos los días, en cada minuto, espero que el amor me sorprenda. 
Cada vez que entro a comprar pan,  al subir al colectivo, en cada puerta giratoria, en el procaz detenimiento con el que me agacho a atarme los cordones. (Debo aclarar que, para la que suscribe, el amor tiene formas caprichosas que oscilan entre dos líneas de chat, una conversación acerca del clima o un beso robado en un andén.)
Todos los días, en cada minuto espero que el amor me sorprenda. 
Pero confieso, casi nunca ocurre. 
En la panadería están los señores de siempre, los colectivos vienen atestados y el detenerme a asegurar los cordones de mis zapatos ocasiona molestias a los transeúntes. 
Como soy una optimista empedernida, sigo en mi espera ansiosa,  convencida que, como diría Pappo, ..."finalmente yo saldré,a la superficie, con ganas de volver a encontrarme... buscando un amor"

3 comentarios:

Verónica dijo...

ME ENCANTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
PERO HAY VECES QUE UNA TIENE QUE DEJAR DE ESPERAR O DEJAR DE BUSCAR Y AHI ES CUANDO APARECE!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Y bueno, tenés ofertas. Es cuestión de calidad y precio nada mas.
Salud!

Polo

Barracuda dijo...

este blog es de historias de ficción, gracias igual por la buena omda