miércoles, 9 de mayo de 2012

Acerca de los hombres mustios

Suelen poblar las filas en los bancos, en los supermercados y en las oficinas.
A diferencia de los melancólicos - quienes tienen la humedad de la nostalgia en su ojos- los hombres mustios tienen la mirada ausente. Sus labios son una línea horizontal. Sus hombros, ligeramente caidos y su cabeza casi siempre mirando al suelo. No se les conoce sonrisa. No se les conoce picardía. No se les conoce ilusión. Suelen estar en Anhedonia, y limitarse a lo mínimo indispensable. La rutina es su principal sostén.
Como soy una optimista empedernida confío en el que deseo los riegue y puedan darle más sentido a su vida que un kilo de azúcar y medio kilo de fideos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me voy a hacer un arroz con manteca.
Genial!
Un beso
Polo