jueves, 20 de diciembre de 2012

Armagedón urbano

Y el día se convirtió en noche.
Y ella saca un rosario del monedero. Tiene la certeza de que es el último día. Desde el asiento del atrás del bondi canta a voz en cuello, segura del amor de su dios y del espíritu santo.Algunos pasajeros suben el volumen de los auriculares, otros, se santiguan. Pero nadie se libra de su advertencia: arrepentirse del odio, agradecer al amor.
La Plaza Constitución la recibe en medio del diluvio.

2 comentarios:

COCO dijo...

Me conmovió. Para mi la lluvia es redención, es una hermosa señal. Estoy hurgando tu blog, saludos salenos

Barracuda dijo...

Gracias COCO, me alegra que te haya gustado...