sábado, 14 de diciembre de 2013

Amor merecido

Preparé tu ropa, planchada, perfumada con jugo de lavandas que yo mismo exprimí entre el índice y el pulgar, flor por flor y envasé gota por gota en este frasquito de cristal de Murano.

Puse paños fríos sobre tu frente, escuché las conversaciones con tu madre hasta la madrugada, me corté las uñas, limpié tus pisos con benjuí como decía en tu cuento favorito. Leí cada uno de los informes contables de tu empresa, corregí los números, ordené cada prenda de tus cajones, conseguí los ansiolíticos, las guayabas  y el muñequito de Prince que tanto te gustaba.

Sumé las partes del todo, acabé con tus rivales en la oficina, arremetí contra el vecino que te molesta con sus gritos, martillé la cabeza del fiambrero que te dio mal el vuelto, corté uno a uno los dedos del cajero que te rozó la mano al pasarte las bolsas, le extraje
la lengua sin piedad al  chofer que te preguntó groseramente hasta dónde viajabas, y finalmente, le saqué los ojos a ése, el  que no sacaba la vista de tu escote en el tren.

¿Y todavía no merezco que me ames?

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Puentes amarillos

En la Isla Bonita alcanzar la belleza lleva tiempo. Sucede que sólo los más arrugados, mas obesos y calvos son aclamados como poseedores de la hermosura.
Esa es la razón por la que los jóvenes desean crecer rápidamente procurando llevar una vida lo más desordenada posible, comen y beben con todos los excesos, se pasean desnudos anhelando que el sol agriete su piel lo antes posible, nunca limpian sus dientes y tratan de tener una vida sedentaria.
Cuando los isleños cruzan los puentes amarillos y van a las ciudades, se burlan a risa limpia de los cuerpos delgados, los rostros frescos de los adolescentes, la turgencia de las carnes de las bailarinas. Nunca falta el insolente que piropee a una jubilada que espera en la fila de un banco o las atrevidas que rozan a los ancianos que ven pasar la tarde en la vereda de un geriátrico.
Geronte es la mejor palabra para calificar a una persona y ser joven es casi un estado detestable.
De este modo el sentido de la vida cambia, el optimismo rige el paso del tiempo, casi como en esa canción del juglar mágico que canta que “mañana es mejor” y la esperanza redime los achaques.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Acerca de los hombres herméticos

Estos hombres se asemejan a una caja fuerte. Sólidos, atractivos y misteriosos. Suelen presentarse excesivamente amables, hacen buenos negocios, tienen buenos modales, pero...apenas aparece un atisbo de indagación acerca de sus sentimientos, se blindan, dejando en ascuas a los interlocutores de turno.
Ya sea por miedo, por inseguridad o por capricho, sólo ellos tienen la clave para abrir la puerta de sus almas. En muchos casos, han permanecido cerradas tantos años que ya ni la recuerdan. Esos son los peores.Cuando deciden arriesgarse a la apertura de esa mole de hierro intentan una serie de combinaciones aleatorias de números y letras que resulta infructuosa y con consecuencias irremediables: el mentado interlocutor ha perdido las ganas y se ha entusiasmado con el primer poeta de alma descarnada que se le cruce en el camino, con quien huye sin ni siquiera despedirse con una esquela elegante.
Finalmente optan por rodearse de gente de su estilo. Los intercambios que realiza con ellos son de una superficialidad supina pero con el disfraz de reflexiones pseudofilosóficas mediáticas.
Aconsejo retirarse a tiempo de estos ejemplares. La caja de marras puede encerrar un gran tesoro, pero, en la mayoría de los casos, está vacía.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Ver llorar

A nadie le gusta ver llorar. Incomoda. Perturba.
Los sollozos promueven las conductas más insólitas en sus observadores.
Tal es el caso de Clodomiro que, ante las lágrimas de Dorotea, enhebra impertérrito los anzuelos para su pesca diaria, fingiendo que nada está pasando. O Leonor, que corre tras cualquier lagrimeador con un pañuelo y un caramelo de menta.
Lo que pasa con los muertos es distinto. Lloramos a los que queremos cuando no están para evitarles el mal trago de no saber qué
hacer frente a nuestro llanto y de ninguna manera por arrepentirnos de no haberles dicho cuánto los amamos en la cara, a rostro pelado, a chorros, a lágrima viva, durante  - al menos -  tres minutos.

lunes, 28 de octubre de 2013

La sed verdadera


Ávidos de amor,
bajamos presurosos escaleras al cielo,
dejamos vueltos de sobra a los vendedores ambulantes,
acariciamos perros desconocidos,
cedemos el paso a los ancianos.

Desmesuradamente ávidos de amor,
leemos cartas viejas buscando la señal perdida,
miramos el espejo de Alicia,
escuchamos, otra vez, Penny Lane, y
abrimos las ventanas
aguardando el paso de ese extraño que descubra
nuestra sed verdadera.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Halo lunar

A menudo se han atribuido potencialidades prodigiosas a la luz de la luna. Transformaciones de hombres en lobos, invocaciones a los espíritus de la noche o aquelarre de gatos en celo.

Lo que no se cuenta es que la luz de la luna permite detener el pensamiento. 

Una sola exposición de cinco minutos a su fulgor,
basta para que los recelos se acallen, las deudas se cancelen y las suegras desaparezcan.
Las razones para no divulgar este poder son de orden mercantil. Si todos los atormentados salieran a mirar fijamente la bóveda celeste, los laboratorios dejarían de vender tranquilizantes y sus ganancias irían menguando, como la luna, en las semanas siguientes al plenilunio.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Un sillón de madera noruega

Dicen los vendedores de muebles que  existe un sillón confeccionado en madera noruega que tiene características extraordinarias. Es sensible a las personas que reposan en él y genera efectos inesperados.
Si una pareja reticente al cariño se sienta en él, exuda el perfume del almizcle y las rosas e inmediatamente los sujetos en cuestión estarán prodigándose caricias, besos y  enseres varios propios de la pasión. 
En otras situaciones  emana olores nauseabundos y las personas allí sentadas comienzan a acusarse entre sí como causantes del repugnante olor. Todo termina en trifulcas desmesuradas en las que se invocan deudas antiguas e indignidades históricas que se mantenían ocultas en nombre del ceremonial y protocolo.
A los cansados les convida aromas a café y se ahueca mullido, invitándolos al reposo.
Los niños conocen su mejor versión: se torna cama elástica y con cada salto salpica pompas de colores, aroma a chicle de tutti frutti y música de películas. Cuando este sillón se aburre de tanto bullicio emite gritos amenazantes que les recuerdan cumplir con la tarea escolar o las actividades hogareñas y los pequeños huyen despavoridos.
Sus acompañantes favoritos son los lectores solitarios. A ellos les reserva el silencio y un suave abrazo contenedor en aquellas partes donde el relato se torna angustiante.

Algunas malas lenguas señalan que cuenta con un mecanismo para producir el descanso eterno pero no hay testigos y ninguno de los reposadores de turno sobrevivió para contárnoslo.

martes, 24 de septiembre de 2013

Cuando ya no me busque la mañana

Cuando ya no me busque
la mañana
con su resplandeciente
luz de asombro,
algo será de mí.
Algo que susurrante
ascenderá a la copa
de los árboles.
Algo será de mí
que brillará en tus ojos,
cuando ya no me busque
la mañana.

Roberto Barrientos ( 1940-2010)
Mi viejo.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Luces en el mar

En algún lugar de Liverpool un hombre escucha una canción. Allí Harrison canta acerca de cierta luz en China, una luz que brilla para ser compartida durante la noche y le pide a su dama que no lo abandone, que fueron hechos el uno para el otro, que al verla bajo esa luz, él se ilumina. Ese hombre se sienta el piso, en un otoño oscuro y un haz de luz recae sobre un retrato lejano desde donde ella le sonríe.

En algún lugar de Buenos Aires, una mujer escucha esa canción. Allí Harrison está cantando y ella recuerda que alguna vez  un hombre la hizo sentir llena de luz y la casa olía a jazmines y el mundo era una  hermosa promesa. Por cuatro minutos, la vida es cálida y el susurro de China Light en su oído, le saca una sonrisa en una mañana gris en la que la primavera retacea el sol.


De uno y otro lado del océano un hilo atraviesa miles de kilómetros y dos desengañados se engañan con la posibilidad de que los amores perdidos  regresen y les rueguen “aún hay tiempo, volvamos a empezar”.

martes, 10 de septiembre de 2013

Puente

Un hombre es perseguido. Huye entonces. Atraviesa el océano. Se refugia bien lejos. Pero es hallado al fin. El rostro de otro hombre se le impone en la mente. No puede dejar de pensarlo. Acariciarle el pelo, desmañarle las mañas, tomarle las manos. El hombre escapa del amor a otro hombre y cae en la cuenta que los siete mares  juntos no pueden apagar el incendio interior que lo devora.
Bolsa de cemento. Cangrejo en el pecho. Diferentes modos de nombrarla. Pero siempre en el mismo lugar. En el medio del pecho. El amor toma la forma de la angustia y todo parece gris. 
( Si algo callé es porque entendí todo, menos la distancia...G. C)

jueves, 5 de septiembre de 2013

Inútiles esperas

La de las peras en el olmo.
La del colectivo 86.
La de una voz ansiada en un teléfono sin línea.
La de la nieve en Buenos Aires.
La de las flores de un gomero.
La de la súbita conciencia.
La del milagro.
La de del vestido y el  amor.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

El temblor

Otra vez, fugitiva. 

Le raja al aliento caliente de la puteada.
Escapa al golpe mas o menos certero.
El corazón en dos reclama por la salvaguarda de su cuerpo.
Como en cámara lenta toma las llaves, la plata, el teléfono y escucha  la furia del otro lado de la puerta.
La esperan en los bares donde la gente ríe, bebe y la vida sigue su curso imperturbable.
Hay un infierno que no es encantador.

Y todo duele el doble.
(Tu ángel guardián es, de todos, el mas tonto que hay ...I.S)

viernes, 30 de agosto de 2013

La hija del fletero


- Debo confesarle, Armando que los días de calor me gustan porque puedo andar desnuda  por la casa.
-Así como lo escucha, si. El pelo mojado, la piel húmeda y  los pies un tanto fríos. Preparo el mate, cuelgo la ropa en el balcón y siento el viento tibio como una caricia.
-Me reconozco.  No estoy tan mal ¿verdad? – Paso una emulsión con perfume de violetas que me trae mi madre por cada uno de los rincones de mi cuerpo.  Recorro los intersticios de los dedos,  las rodillas, el rostro, el contorno de la boca, acaricio mis párpados, mi nuca – ahí coloco una gotita de aceite de limón para la buena suerte -,  planteo la turgencia de mis piernas, la curva de mi cintura, la sutil redondez de mi panza.  Después  ¿ vio? A regañadientes me voy poniendo ropa,  la que me dejo preparada del día anterior.
Armando está sentado en un sillón, de espaldas a Isabel , lee una revista de deportes sin levantar mirada.
- Me voy yendo- toma su bastón blanco, se para frente a él. Le acaricia la cara, la toma  entre sus manos y le avisa articulando despaciosamente cada sílaba: “el au-dí-fo-no- es-tá -en-la me-si-ta –del- co-me-dor.”
Isabel se ríe a carcajadas y sale a ganar la calle tanteando  superficies, pisando con cuidado.  Segura de que, detrás de esas gafas oscuras hay una mujer osada, linda, infinita. Segura de  que antes de llegar a la esquina algún galán ofrecerá cruzarla del otro lado de la avenida.
( Pero a los ciegos, no le gustan los sordos...y un corazón no se endurece porque sí...I.S)

martes, 27 de agosto de 2013

Amor y anarquía

Todo lo que la  vida le había dado de bellos ojos azules, de cabello rubio y voz entonada se también se lo había dado de cabrón.
Tenía catorce años cuando una sierra le arrebató tres dedos en la carpintería, allá en Alcira, Valencia. 
Fue casi de golpe que entendió que los laburantes llevan las de perder, que el mundo tal y como está debía ser más justo, y que la justicia tiene una bomba debajo del brazo.
Fue casi de golpe que cruzó los mares, escapando de los deberes que el Estado le imponía, objetor moral del servicio militar, la escuela, el registro civil, su juntó con otros como él por este lado del Plata.
Ismael, el que repartía Tierra y Libertad , el que todos los 1 de mayo se iba a Plaza Lorea a reclamar derechos para los trabajadores, un día como hoy, protestando como siempre, se dormía mientras mi vieja, le cantaba suavecito y le acomodaba la almohada. 
El cielo de los anarquistas ateos, lo estaba esperando cantando al  unísono y en todos los idiomas que a los hijos el pueblo los oprimen cadenas y que antes que esclavos prefieran morir. Desde allí, siguen conspirando para derrocar a Dios y demostrar de una vez por todas que no existe.

jueves, 22 de agosto de 2013

Versayes

Es la casa de Versailles y huele a música. 
Polo  desatormenta a los mangos con Zepellin y Ezequiel  subyuga con el crimen de la nursery allá, donde venden Inglaterra tan sólo por una libra.
Miguel dice buen día al día. 
Federico nos cuenta su luna de miel. 
Tímidamente me acerco cerca del abismo, para ver a las estrellas como diamantes locos.
Hay milanesas, sánguches de lechuga, facturas de crema pastelera y mate. Un durazno desarma y sangra.
También hay patchouli en aceite y carpinteros y topper rojas. 
Hay besos y amores y amigos.
Todos los caballos blancos corren en la terraza. Como una patineta verde que promete conducir al país de la libertad. 

martes, 13 de agosto de 2013

Total interferencia

Desnudos. 

Frente a frente.
Se ríen mientras fuman.
Un hilo los sostiene.
La hebra que une los ojos enfrentados.
No hacen falta palabras.
No hacen falta más gestos de amor.
No piden nada más.
Ese momento redime los malestares de la ciudad, la voz del jefe, la plata que no alcanza.
Juegan a que se quieren para siempre.

Y en la radio suena un violín.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Kairos

El sol clarea despacito los cerros. Casi con ternura. 
Cuidadoso.  
Su tarea. 
Anunciarse sutil en la mañana. 
Acariciar las pieles. 
Desperezar girasoles. 
Encender los candiles detrás de los párpados. 
Hacerse sentir sin estridencias.  
Estar. 
Presentarse en la ventana de los hombres y de las mujeres  anunciando que hay una nueva oportunidad. Ocasión única en desmedro del tiempo.

miércoles, 31 de julio de 2013

El tesoro de los inocentes


- Dios mío,  un milagro que me salve la mañana - ruega Fernando en la parada del 146. 
Eleva su vista al cielo. En el sexto piso, una mujer desnuda se menea sacudiendo sábanas y flores. Sólo un instante sostiene su mirada. Ella se aleja. El baja la vista, con pudor y regocijo. Entiende que ese es el aviso divino que le indica que, esta vez, viajará sentado hasta Correo Central y así podrá recordar sin interrupciones cada detalle de ese instante fugaz, feliz, indestructible.
( El tesoro que no ves, la inocencia que no ves,
 los milagros que van a estar de tu lado...I.S)

domingo, 28 de julio de 2013

Soliloquio de invierno

Sol. 
Vertiente.
Soles en las manos de los hombres.
Soles en los ojos de los gatos.
Sol sin permiso en cada rincón.
Osado sol, entre las piernas de las mujeres descubriendo sin pudores, la piel tibia bajo las prendas.
Sólo sol.
Solaz esparcimiento.

Perezosa la tarde de un domingo con el solo sonido de su luz.
Fotosíntesis de  pasiones, colores y medallas robadas en algún container de una ciudad, asombrada, si, otra vez,
de sol.

jueves, 18 de julio de 2013

Lista de tareas

Reservar un espacio para la sorpresa.
Comprar una caja de fósforos.
Tildar los nombres de siete pájaros sagrados.
Sacar las sábanas al sol.
Pescar corpiños en la madrugada.
Juntar con el dedo índice las migas del alfajor de dulce de leche .
Bailar hasta que duelan las rodillas.
Acariciar lo áspero.
Oler cáscaras de limón.
Revolver el cajón de los recuerdos.
Sacudir viejos trapos.
Comer pizza en la cama.
Pellizcar ancianas venerables en el bondi.
Hacer listas.

lunes, 15 de julio de 2013

Juan 2.0


( Quién esté libre de pecado, que arroje la primera piedra. San Juan 8-7)
Quien esté libre de ilusiones que arroje la primera piedra.
Quien esté libre de miedos que arroje su primer fantasma.
Quien se arrogue el derecho a dictaminar lo genuino que escuche su voz.
Quien esté liviano como un pájaro que alce vuelo.
Quien sepa el secreto de la felicidad que convide.
Quien conozca los significados de tu silencio que los cuente al oído de los transeúntes.
Quien tenga demasiados perdones que revise el libro mayor.
Quien esté libre de piedras que arroje su primer pecado.

Nunca es tarde cuando la dicha – que no es
alegre pero es buena - se posa tibia, una mañana de sol en el invierno, te apunta al entrecejo y dispara, justo en el medio de la frente.

martes, 2 de julio de 2013

Sola en los bares

( Como si alguna vez, un príncipe la fuera a rescatar...H.L)

Mira la taza de café. Cree que alguna vez una pócima le hizo mirar el hombre que no era.
Se pregunta acerca del encantamiento y sus sinuosidades, sus relatos magníficos, sus temblores fugaces.
Ruega porque ese hechizo esté presente en algún sobre de azúcar y renueve su ilusión.
Pero los sobres de azúcar son traidores y traen mensajes subliminales, invitando a probar nuevas experiencias como un capuccino frappé, sin ir más lejos.

Esta vez, prefiere el sabor así como viene, sin engaños. Y su saliva lo puebla de rumores auspiciosos, notas esperanzadas y un aroma conocido y distante. La respiración se le acelera y estar sola en los bares es un festejo.

domingo, 16 de junio de 2013

Alguna primavera

Con los gorriones canta la mañana
en un paisaje solo de primavera.
Arriba los aviones bombardean
hojas muertas al viento.

Los chicos no son flores.

Y el barrio permanece inalterable
con sus viejos mercados
y sus viejas que van y vienen como siempre.

No sé qué va a pasar cuando regrese.

Si el sol será una esponja cargada de luciérnagas.
Si yo seré una risa o veré la paloma caída, muerta.

No sé si estarán todos
aquellos que lloraron o que rezan.

Los siempre caminantes, los nocturnos amigos de lo extraño.

Yo sé
que en primavera florecen los pesares.

Las mariposas vuelan ( dicen que no viven más de un día)

Yo sé que habrá silencios y tormentas como pasó la antigua primavera.

Pero, sinceramente, yo quisiera no ver la sangre derramada.
No ver los ojos de los chicos como gotas inmensas,
trepándose a los brazos, hundiéndose en los pechos, como cuando soñaron mucho
y se despiertan.

Pues ellos no son flores.

Que pueden deshojarse en primavera.
( Roberto Barrientos, 12/11/1972)

jueves, 30 de mayo de 2013

Amor en el acto

Hay que estar advertido.
El amor se presenta bajo formas ubicuas.
Es una sopa de verduras.
Un caramelo a tiempo.
La estampita de San Cayetano.
Un cerro jugando a las escondidas.
La mano que sostiene la puerta.
Esa música en la radio.
No lo esperes con solemnidades.
Se ríe desde un árbol jugando a ser manzana, cayendo sobre la cabeza de Newton, y soplándole al oído fórmulas mágicas para que creamos que la vida esta ordenada y responde a las leyes de la naturaleza.

( …somos como peces afuera del mar… C.G)

domingo, 26 de mayo de 2013

Piélago

Es una tarde apacible y ella se mira las puntas de los dedos.
En un rincón del sol, un hombre grita al árbitro implorando justicia.
Una muchacha lee las cartas del tarot en busca de respuestas.
Un piano reproduce algún estudio clásico.
Y ella advierte que la piel no es sólo frontera sino hallazgo.
Y sonríe, sin preguntas, ya, en una tarde apacible de otoño.

"Dios quiere ser el viento,
y así ya no sentir más frío." ( L.A.S)

jueves, 16 de mayo de 2013

Conjuro al sol


Ata los cordones de los zapatos.
Junta el pelo con una hebilla de cristal.
Teje blandamente una bufanda sobre el cuello vulnerable.
Deslízate como una cascabel entre los dedos.
Escurre esmeros en el pecho.
Ofrece un bocado sencillo entre los labios.

Y mira,curiosa,
 como crece ese pequeño brote en una maceta improvisada, casi sin de gracia,
 una tarde de sol tibio en invierno,
 aguardando el milagro inevitable.
"Abre tus viejas cosas

junta tu maquillaje (alguien se acerca)
cierra los ojos, siéntate" L.A.S

domingo, 12 de mayo de 2013

Huellas en el mar

Sólo yo sé de pasos.
Yo, la hermana silenciada.
Silenciosa y adusta.
La musa inspiradora de sus odios.
El terror de sus noches.
Sólo yo sé de pasos errabundos, perdidos.
Sólo yo sé  tus pasos,  Alejandra, maldita enamorada de la muerte, de profesión poeta.
Avergonzada de mi noble oficio de calmar el dolor en los pies de caminantes y mendigos.
Sólo yo sé de pasos
El paso a la frontera.
El súbito empujón sobre el abismo.
“Vida, mi vida, déjate caer”( Alejandra Pizarnik)

sábado, 27 de abril de 2013

Dulcinea de Tapiales

En un lugar de Tapiales de cuyo nombre no quiero acordarme, vive una mujer que se construye con la mirada de los hombres.
Dulcinea se levanta desdibujada, plana, el pelo ralo, la mirada cansina. Se pone lo primero que encuentra, se toma dos mates y sale a trabajar.
En la esquina se cruza con el diariero y su cabellera se expande sedosa y reluciente.
Unos metros más adelante saluda a su vecino, el del perro negro, y sus ojos se almendran cautivantes.
Los camioneros la convocan a los gritos y el pantalón deportivo es ahora una falda vaporosa que insinúa la continuidad de sus piernas hacia la cintura.
Cuando saca el boleto del bondi, la sonrisa del chofer permite que resplandezcan sus pechos debajo de la blusa. Uno o dos pasajeros completan el paisaje de su cuerpo.
Cuando desciende a la ciudad, destella entre la multitud. Cenicienta devenida princesa, hasta las 20 horas. Cuando regrese a casa.

miércoles, 24 de abril de 2013

La señorita Beatriz


Se sabe que son las ocho de la mañana porque la señorita Beatriz sale de su casa.
Con discreta elegancia, sin estridencias, cierra la puerta del edificio, con llave como corresponde. La señorita Beatriz nunca marcha al trabajo sin desayunar, sin perfumarse lo justo y necesario, sin zapatos de taco, camisa y blazer para disimular esos kilos que no puede bajar.
Siempre sonríe pero no ríe. Se preocupa por la naturaleza, el bienestar de sus prójimo, y la limpieza. Cuando se enoja se pone muy colorada pero no levanta la voz.
Nadie visita a la señorita Beatriz excepto sus padres. Aunque pasó los 40, le siguen recogiendo los sábados y la devuelven los domingos.
No se le conocen amigos a esta señorita tan eficaz, a la que no se le escapa nada.
Sólo se descubre en esa habitación que tapizó con fotos de mujeres de la Belle Epoque, en donde se desata la bata y cierra los ojos abandonada al deseo de sus caricias, mientras solloza a oscuras.

sábado, 13 de abril de 2013

La besadora

Dicen, los que viajan demasiado, que en los colectivos de la Ciudad de Buenos Aires suele verse una muchacha hermosa, ni muy joven ni muy vieja, ni muy alta ni muy baja, ni muy gorda ni muy flaca, que, al solicitar su pasaje con amabilidad, toma con sus manos el rostro del chofer y lo besa en la boca.

Esta muchacha de cabello oscuro, se pierde luego entre el pasaje y no puede identificársela nunca más.

Muchos suponen que se trata de una novia despechada que trata de vengar su amor a un joven taxista que la dejó por una travesti. Otros comentan acerca de  la esposa de un colectivero infiel que tenía en cada parada una novia. Pocos saben que esta muchacha besa a los choferes porque en ese mismo momento siente que los ama, que la llevan a destino sin juzgarla y, ese beso, condensa la esperanza de encontrar el amor en cualquier lado, incluso dentro de un bondi repleto en hora pico.

jueves, 14 de marzo de 2013

Una mujer detrás de un vidrio empañado

"Hacer el amor es una prueba de Dios". Alicia lo repite como un mantra cada noche después de ser molestada por su esposo. Se levanta de la cama,  corre al baño y frota frenéticamente su sexo con esponja y jabón. Se lava el dolor.  Se alivia la una tortura que la acosa hace años.
Se pone el camisón y la bombacha amplia, que la protege de la lascivia mundana. Se cuelga el crucifijo de plata. Reza tres rosarios. Y ruega que al regresar al lecho él ya esté dormido.

domingo, 3 de marzo de 2013

Dancing king


Mas temprano que tarde le sonríe. Mas temprano que tarde en ese bondi tan repleto de gente,sus ojos resplandecen. Es ella. La que le quita el sueño cada noche. La que lo incendia entre las sábanas solitarias. Es ella la que hoy, le habla. Ni sabe qué le dice, no le importa. Le importa su perfume, sus rulos tan largos y tan rubios, su boca azucarada, sus pezones tan tiesos y su voz que parece que le dice lo que no le dice.
Esa mañana de febrero, ese señor de vida tan monótona, es un rey, y los reclamos del patrón son una gota mas de la lluvia reinante.
(Y no puedo dejar de sonreír.)

jueves, 7 de febrero de 2013

El aromado

Detrás de los cerros amarillos vive el hombre aromado.
Se le conoce así porque exhala los más deliciosos aromas a su paso.
En verano, su sudor huele a jazmines, su aliento a cedrón y su cabello a lavanda.
En momentos de frío huele a canelas y sus manos, tan cálidas,  dejan suaves recuerdos de vainilla cuando acaricia.
Es amigo del viento, que trasmite su perfume embriagador y le trae amores que, como flechas,  van cruzando el sueño y lo acribillan sin sentido.

domingo, 3 de febrero de 2013

Bocanada

Es el miedo que me atrapa los pulmones como una hiedra. No sale ni entra el aire. Sé de mis latidos pero intento creerlos un sonido lejano.Cierro los ojos y no hay nada (soy invisible, me repito en voz baja). Al fin, los perros se alejan, siento sus pasos cada vez mas lejanos. Muy despacito la hiedra se suelta de mi pecho que se llena de un aire sutil, liviano, temeroso. Mis ojos se llenan de lágrimas y mi garganta se permite un vagido ensordecido. 
He renacido de mi propio dolor.

( "Casi ya no lloras, atrapado en libertad". I.S)

jueves, 17 de enero de 2013

La dicha no es una cosa alegre


El sol está implacable. En el techo, las chapas – inconmovibles- anuncian el mediodía. Adentro, dos se aman. El calor los enciende. Entre estertores, se llueven,  desafiando los pronósticos del clima.
¡Qué distinto debe ser el amor entre cartones, chapas y baldes que ensordecen la luz y ensombrecen los sonidos!
("¡Qué distinto debía ser el amor a la sombra de esos tules que ensombrecen la luz y atemperan los sonidos!...”,
  Roberto Arlt.. Los siete locos)

sábado, 5 de enero de 2013

Ojos de video tape


Desde este Aleph, descontrolado y loco,
 puedo ver
a Astroboy charlando con Cortázar
a mi padre dando clases de jazz
dos hipies que se besan
un armonio
los graffitis de aquel mayo francés
dos boletos de subte
una bandera
la agenda del 99
la interpretación de los sueños
una foto gastada de los beatles
veinte centavos viejos
la receta de licor de frambuesa
el dibujo de un niño
y tres cartas que retengo en medio del vendaval de los recuerdos.

( "y este mundo te dirá que, siempre, es mejor mirar a la pared..." C.G)