domingo, 16 de junio de 2013

Alguna primavera

Con los gorriones canta la mañana
en un paisaje solo de primavera.
Arriba los aviones bombardean
hojas muertas al viento.

Los chicos no son flores.

Y el barrio permanece inalterable
con sus viejos mercados
y sus viejas que van y vienen como siempre.

No sé qué va a pasar cuando regrese.

Si el sol será una esponja cargada de luciérnagas.
Si yo seré una risa o veré la paloma caída, muerta.

No sé si estarán todos
aquellos que lloraron o que rezan.

Los siempre caminantes, los nocturnos amigos de lo extraño.

Yo sé
que en primavera florecen los pesares.

Las mariposas vuelan ( dicen que no viven más de un día)

Yo sé que habrá silencios y tormentas como pasó la antigua primavera.

Pero, sinceramente, yo quisiera no ver la sangre derramada.
No ver los ojos de los chicos como gotas inmensas,
trepándose a los brazos, hundiéndose en los pechos, como cuando soñaron mucho
y se despiertan.

Pues ellos no son flores.

Que pueden deshojarse en primavera.
( Roberto Barrientos, 12/11/1972)

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