domingo, 28 de julio de 2013

Soliloquio de invierno

Sol. 
Vertiente.
Soles en las manos de los hombres.
Soles en los ojos de los gatos.
Sol sin permiso en cada rincón.
Osado sol, entre las piernas de las mujeres descubriendo sin pudores, la piel tibia bajo las prendas.
Sólo sol.
Solaz esparcimiento.

Perezosa la tarde de un domingo con el solo sonido de su luz.
Fotosíntesis de  pasiones, colores y medallas robadas en algún container de una ciudad, asombrada, si, otra vez,
de sol.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La brisa susurrando complice tibias palabras de amor en el oido desprevenido,osado sol.

gracias, me encantó

Barracuda dijo...

Gracias, en serio, por leer este blog. Somos sol.