martes, 24 de septiembre de 2013

Cuando ya no me busque la mañana

Cuando ya no me busque
la mañana
con su resplandeciente
luz de asombro,
algo será de mí.
Algo que susurrante
ascenderá a la copa
de los árboles.
Algo será de mí
que brillará en tus ojos,
cuando ya no me busque
la mañana.

Roberto Barrientos ( 1940-2010)
Mi viejo.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Luces en el mar

En algún lugar de Liverpool un hombre escucha una canción. Allí Harrison canta acerca de cierta luz en China, una luz que brilla para ser compartida durante la noche y le pide a su dama que no lo abandone, que fueron hechos el uno para el otro, que al verla bajo esa luz, él se ilumina. Ese hombre se sienta el piso, en un otoño oscuro y un haz de luz recae sobre un retrato lejano desde donde ella le sonríe.

En algún lugar de Buenos Aires, una mujer escucha esa canción. Allí Harrison está cantando y ella recuerda que alguna vez  un hombre la hizo sentir llena de luz y la casa olía a jazmines y el mundo era una  hermosa promesa. Por cuatro minutos, la vida es cálida y el susurro de China Light en su oído, le saca una sonrisa en una mañana gris en la que la primavera retacea el sol.


De uno y otro lado del océano un hilo atraviesa miles de kilómetros y dos desengañados se engañan con la posibilidad de que los amores perdidos  regresen y les rueguen “aún hay tiempo, volvamos a empezar”.

martes, 10 de septiembre de 2013

Puente

Un hombre es perseguido. Huye entonces. Atraviesa el océano. Se refugia bien lejos. Pero es hallado al fin. El rostro de otro hombre se le impone en la mente. No puede dejar de pensarlo. Acariciarle el pelo, desmañarle las mañas, tomarle las manos. El hombre escapa del amor a otro hombre y cae en la cuenta que los siete mares  juntos no pueden apagar el incendio interior que lo devora.
Bolsa de cemento. Cangrejo en el pecho. Diferentes modos de nombrarla. Pero siempre en el mismo lugar. En el medio del pecho. El amor toma la forma de la angustia y todo parece gris. 
( Si algo callé es porque entendí todo, menos la distancia...G. C)

jueves, 5 de septiembre de 2013

Inútiles esperas

La de las peras en el olmo.
La del colectivo 86.
La de una voz ansiada en un teléfono sin línea.
La de la nieve en Buenos Aires.
La de las flores de un gomero.
La de la súbita conciencia.
La del milagro.
La de del vestido y el  amor.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

El temblor

Otra vez, fugitiva. 

Le raja al aliento caliente de la puteada.
Escapa al golpe mas o menos certero.
El corazón en dos reclama por la salvaguarda de su cuerpo.
Como en cámara lenta toma las llaves, la plata, el teléfono y escucha  la furia del otro lado de la puerta.
La esperan en los bares donde la gente ríe, bebe y la vida sigue su curso imperturbable.
Hay un infierno que no es encantador.

Y todo duele el doble.
(Tu ángel guardián es, de todos, el mas tonto que hay ...I.S)