martes, 10 de septiembre de 2013

Puente

Un hombre es perseguido. Huye entonces. Atraviesa el océano. Se refugia bien lejos. Pero es hallado al fin. El rostro de otro hombre se le impone en la mente. No puede dejar de pensarlo. Acariciarle el pelo, desmañarle las mañas, tomarle las manos. El hombre escapa del amor a otro hombre y cae en la cuenta que los siete mares  juntos no pueden apagar el incendio interior que lo devora.
Bolsa de cemento. Cangrejo en el pecho. Diferentes modos de nombrarla. Pero siempre en el mismo lugar. En el medio del pecho. El amor toma la forma de la angustia y todo parece gris. 
( Si algo callé es porque entendí todo, menos la distancia...G. C)

2 comentarios:

Un punk ignorante dijo...

No se si existirá el alma o que será pero los dolores sentimentales siempre duelen el pecho. Nada es una boludez que reflexione al leer el texto.

Saludos.

Barracuda dijo...

Tal y como está escrito por vos: "Nada es una boludez" y menos "que reflexiones al leer el texto". Gracias.