miércoles, 2 de octubre de 2013

Un sillón de madera noruega

Dicen los vendedores de muebles que  existe un sillón confeccionado en madera noruega que tiene características extraordinarias. Es sensible a las personas que reposan en él y genera efectos inesperados.
Si una pareja reticente al cariño se sienta en él, exuda el perfume del almizcle y las rosas e inmediatamente los sujetos en cuestión estarán prodigándose caricias, besos y  enseres varios propios de la pasión. 
En otras situaciones  emana olores nauseabundos y las personas allí sentadas comienzan a acusarse entre sí como causantes del repugnante olor. Todo termina en trifulcas desmesuradas en las que se invocan deudas antiguas e indignidades históricas que se mantenían ocultas en nombre del ceremonial y protocolo.
A los cansados les convida aromas a café y se ahueca mullido, invitándolos al reposo.
Los niños conocen su mejor versión: se torna cama elástica y con cada salto salpica pompas de colores, aroma a chicle de tutti frutti y música de películas. Cuando este sillón se aburre de tanto bullicio emite gritos amenazantes que les recuerdan cumplir con la tarea escolar o las actividades hogareñas y los pequeños huyen despavoridos.
Sus acompañantes favoritos son los lectores solitarios. A ellos les reserva el silencio y un suave abrazo contenedor en aquellas partes donde el relato se torna angustiante.

Algunas malas lenguas señalan que cuenta con un mecanismo para producir el descanso eterno pero no hay testigos y ninguno de los reposadores de turno sobrevivió para contárnoslo.

2 comentarios:

Un punk ignorante dijo...

¿El sillón se consigue en Mercado Libre?

Barracuda dijo...

Si, pero sólo de madrugada, luego la publicación desaparece.