domingo, 13 de marzo de 2016

NOCTURNO

Esta noche es extraña
No hay moros en la costa
y sin embargo hay demasiada oscuridad.
Temo el aliento desalmado,
la certeza de luz naranja en las rendijas.
el ruido de las llaves en la puerta
y una nota
que dice siempre lo mismo:
no hay perdón.

DESVÍO

Es el sur 
incógnita bendita y misteriosa
Goncalves Días 
curva insospechada
hombres lobo acechan en tus muros
un gendarme
la sombra de tu voz
una moneda
mi pelo se sorprende entre tus árboles
no le pido piedad al empedrado
ni a este sol de febrero
me dejo adormecer en tus veredas
entre obreros, madres y camiones.

DIECISÉIS MINUTOS


hubo despidos
mi madre espera su diagnóstico
habrá tormenta dicen
hablaron mal del Che (lloré por eso)
una mujer murió atropellada
un hombre también ( lloré también por eso)
hay cientos de gaviotas en los trenes
se incendió el bosquecito
tenemos miedo todos
no pude hacer milagros
no te dije te amo
ni siquiera una vez
no te escuché decirlo
quedan quince minutos
el tiempo exacto para abrazar
tu abrazo
(hay una sombra en la habitación
y no me atrevo a averiguar)

ACERCA DE LOS CONOCEDORES DEL AMOR

Los que conocen el amor, dicen que se conoce por su eco.
Decir tequiero remite inmediatamente en un reverberar de tequieros que se chocan, se entrelazan, se confunden.
Los que conocen el amor, dicen que cuando no hay eco, es mala señal. Entonces procuran casi desesperados poner megáfonos, parlantes y hasta amplificadores para que la palabra llegue y sus ondas despierten los impulsos dormidos.
Finalmente, resignados ante el silencio del partenaire de turno, deciden deshojar margaritas en el balcón para obtener la respuesta infalible. Sólo después de esa instancia sagrada, lloran unos minutos y salen a la calle en busca de oídos nuevos que repitan el eco mágico como un mantra.

Brújula idiota

¿Cuándo me perdí?
¿En qué momento azul desvié mi rumbo?
¿Qué luces me cegaron si no hay luna?
Es esta angustia seca 
la que Insiste en aferrarse en vano a lo precario.
Mil manos me seducen blandamente
no supe què decirles
han tomado mi alma sin excusas
y soy su prisionera.