sábado, 17 de septiembre de 2016

LA CONDENA DE ARIADNA


Es el laberinto.
Tengo los ojos vendados
y una madeja torpe entre los pies.
Manoteo el aire.
Avanzo a pasos mínimos.
Huelo desesperadamente un cartel que indica una única dirección.
UN minotauro observa la escena desde un trono gigantesco.
se golpea el pecho en nombre de la paz.

QUEBRADA


Supe morderle las orejas al viento.
fue un tiempo atrás
cuando caminaba entre piedras y soles
Supe llegar muy alto
casi cien veces más que mi estatura
el cielo era celeste y me rodeaban cabras y mujeres
Supe respirar el aire blanco sin desfallecer
escuchar los sonidos de las cañas
Disfruté mi victoria
No supe, sin embargo, resguardarla del arrebatador
la nube mala
la estrella dicotómica
Sólo me resta contarles
mi traición por unas pocas monedas en el mes
y mi muerte invisible.

EN LA HABITACIÓN DE MATISSE


Me encontré entre muebles desconocidos
el aire era sólido en el cuarto
lo atravesaba con una espada nueva
cada tajo
despertaba mil sombras
Yo no sé si fue la mesa o el sillón
las cortinas de voile
una esperanza
mis ganas de tu cielo
lo que hizo crecer la aurora en las paredes
las sombras despojadas del oscuro
eran bellas mujeres
o un espejo.

SISMIC SIMIC


“El poema que me gustaría escribir 
es un imposible. 
Una piedra que flote en el agua”- 
Charles Simic


Hoy Simic flota en el aire de este invierno infinito

trae una piedra en cada mano
su poema imposible es el silencio de la madrugada.