sábado, 17 de septiembre de 2016

LA CONDENA DE ARIADNA


Es el laberinto.
Tengo los ojos vendados
y una madeja torpe entre los pies.
Manoteo el aire.
Avanzo a pasos mínimos.
Huelo desesperadamente un cartel que indica una única dirección.
UN minotauro observa la escena desde un trono gigantesco.
se golpea el pecho en nombre de la paz.

No hay comentarios: